El cartel de la cuarta edición de Bilbao Blues Festival, resalta la vinculación de este gran certamen musical con la esencia de la capital bizkaina a través de uno de sus puentes más emblemáticos: el de La Salve. La ilustración es obra del estudio vasco Moriskette, dirigido por Sergio Pérez Berasategi, que ha firmado la imagen del certamen desde su primera edición.
“Queríamos captar el espíritu viajero del blues y su conexión con Bilbao. Nos inspiramos en la figura de un bluesman errante, un caminante con la guitarra en mano como único equipaje, llevando consigo historias y melodías. Su paso firme junto al Puente de La Salve simboliza la entrada al corazón de la ciudad, un lugar de bienvenida y encuentro que refleja la esencia abierta del festival y del propio Bilbao”, explica Berasategi. Inspirado en el concepto clásico del género, “Walking Blues”, “hemos querido que el cartel reflejara no solo la tradición del género, sino también el carácter único de la Villa”, añade.

Este diseño, fiel a la línea gráfica de otras ediciones, “busca resonar tanto con las personas amantes del blues como con quienes ven en Bilbao una ciudad que, al igual que el festival, nunca deja de avanzar y contar nuevas historias. Porque este año, el blues no solo pasa por Bilbao: entra caminando directamente a su corazón”, subraya Berasategui.