Ni la intensa lluvia caída durante la tarde del sábado logró apagar el ambiente del Bilbao Blues Festival. El exitoso evento ha convertido a la Villa en la capital internacional de este género musical durante los tres últimos días. Así lo ha demostrado un Arenal repleto de público atraído por una extraordinaria lista de artistas y bandas, con grandes estrellas internacionales, algunas de ellas, como Skyler Saufley, que han actuado por primera vez en el Estado. Entre las miles de personas que disfrutaron del festival había numerosos visitantes procedentes de toda Europa y un buen número de fans incondicionales que repiten año tras año.

Los dos escenarios del festival han reunido a miles de personas entusiasmadas con los conciertos de blues y estilos afines como el soul, el funk, el rock’n roll y el swing. El certamen musical veraniego, impulsado por el Ayuntamiento de Bilbao y organizado por Crazy Blues, es un claro referente del género a nivel europeo gracias a la calidad de su cartel y a su fuerte poder de convocatoria.
Carlos Malles, director de Bilbao Blues Festival, ha hecho un balance “muy positivo” y ha agradecido la actitud del público. “Ha sido increíble. Ha estado dándolo todo durante los tres días del festival e incluso el sábado cuando más arreció la lluvia, respondió de una manera encomiable y llenó el paseo del Arenal”, rememora Malles. También ha alabado la profesionalidad de los artistas, que “nos han hecho disfrutar de su arte y de su música”. Y “por supuesto, gracias al Ayuntamiento y demás colaboradores por hacer posible llevar a cabo este evento”. El director ha querido resaltar el trabajo del equipo humano detrás del festival. “Gracias de todo corazón al equipo de producción, artístico y de comunicación por su profesionalidad y por su buen hacer y hacer que todo parezca fácil en los momentos más difíciles”.
Para la concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Empleo y Turismo del Ayuntamiento de Bilbao, Kontxi Claver, “esta nueva edición viene a consolidar la apuesta que hemos hecho por traer a la ciudad este festival que viene a completar la oferta cultural musical del periodo veraniego; una oferta basada en la calidad, con un estilo diferente, gratuito y en el centro de la Villa, en pleno paseo del Arenal. Con bandas internacionales y también locales que atraen, además, a un público importante”.
UNA PROGRAMACIÓN ECLÉCTICA CON GRANDES FIGURAS
La gran expectación con la que se esperaba el arranque del festival se hizo patente desde los primeros acordes en el escenario Keler de The Cherry Boppers meets Patricia Reckless. La banda instrumental de Santutxu, con más de 20 años de trayectoria en alianza con la vocalista bilbaína, activó las ganas de bailar del público y arrancó las primeras ovaciones del certamen con su propuesta bailable que combinó el soul, el funky, el rhythm & blues y el jazz.

Tras finalizar la primera actuación, la organización hizo un inciso para reconocer el trabajo y la trayectoria profesional de Carlos Javier Gorostiola “Goros”, quien recibió la txapela del festival de manos de su director, Carlos Malles, por su vinculación al festival desde la primera edición.
Con la explanada de El Arenal a rebosar llegó el primer plato fuerte internacional. “Mark Hummel’s Blues Blowout”, proyecto encabezado por el armonicista y cantante americano Mark Hummel junto a superestrellas del género como Anson Funderburgh (guitarra), Ted Bukowsky (bajo) Bob Hall (piano) y Wes Starr (batería), ofrecieron una “master class” de blues que cautivó por su profundidad. El experimentado combo, perfectamente empastado, deslizó su elegancia a través de estilos como el blues de la costa oeste, el de Chicago o el swing.
El cierre de la jornada correspondió a Judith Hill. Se preveía un gran concierto de esta ganadora de un Grammy que ha colaborado con leyendas como Michael Jackson, Prince o Elton John, pero su espectáculo superó todas las expectativas. Acompañada de sus progenitores (su madre Michiko Hill a los teclados y su padre Robert “Pee Wee” Hill al bajo) junto al batería Shadrack Oppong, hizo vibrar al público con su portentosa voz y su destreza como multiinstrumentista. La perfección rítmica, los potentes sonidos funkys, jazzeros y rythm & blues y el magnetismo de la superestrella dieron forma a un show que quedará para el recuerdo.

La programación del sábado arrancó al mediodía en el escenario Volotea (Kiosko del Arenal) con la actuación del bluesman británico Ian Siegal Electric Band. Su enérgica propuesta con gran protagonismo de las guitarras fue un viaje por una gran variedad de estilos como el rythm & blues, el rock & roll, el soul y el Delta Blues.

Le siguieron “Blues Train”, la superbanda encabezada por el prestigioso armonicista y cantante catalán Mingo Balaguer y la vocalista Txako Jones, que desplegaron con maestría un rico repertorio de clásicos del blues eléctrico de los años 50 y 60.

La jornada de tarde en el escenario principal la abrió el guitarrista y cantante argentino Ivan Singh. Con la lluvia arreciando con fuerza, el bluesman afincado en Chicago desafió a los elementos con una efectista actuación en la que llegó a mezclarse entre el público ofreciendo su guitarra a varias personas para que la tocasen. Singh, abanderado de latin blues, mezcló temas propios con clásicos como “Everyday I have the blues”, “The sky is cryin”, “Sweet home Chicago-Bilbao”, “Pride and joy” de Stevie Ray Vaughan o “Hey Joe”, de Jimi Hendrix.

A continuación, la constelación de estrellas “Bilbao All Star Blues Band”, en la que destaca la presencia del bajista de 95 años Bob Stroger, premio especial del festival en su primera edición, dejó su impronta en el Botxo con una espectacular actuación en la que demostraron por qué son los mejores representantes del blues de Chicago. A Willie Buck (voz), Teeny Tucker (voz), Jimi Primetime Smith (guitarra), Anthony Geraci (piano), Wes Starr (batería) y Bob Corritone (armónica) se les unió el guitarrista tejano Anson Funderburgh.
TRAVELLIN’ BROTHERS, PREMIO ESPECIAL DEL FESTIVAL
La actuación más esperada del festival era la de Travellin’ Brothers. El grupo vizcaíno, con más de veinte años de trayectoria sobre los escenarios y más de 1.300 conciertos, recibió la Txapela de Honor de la quinta edición del Bilbao Blues Festival. Carlos Malles, director del festival, recordó con emoción los comienzos y la evolución del grupo, antes de entregar la txapela a Eneko Cañibano, bajista de la banda.

Al grito de “larga vida a los Travellin’ Brothers, larga vida al Bilbao Blues Festival” y bajo un intenso aguacero que no hizo mella en las ganas de diversión del público, dio comienzo el espectáculo que tenía guardadas varias sorpresas. En formato “big band”, con Jon Careaga (voz), Aitor Cañibano (guitarra), Eneko Cañibano (bajo), Isi Redondo (percusión/batería), Ander Unzaga (teclado), Alain Sancho (saxo) Inés Goñi (coros) y Noa Eguiguren (coros), invitaron al escenario al cantante Ian Siegal, al guitarrista Dusty Ciggaar, al armonicista americano Steve Krase y a la aclamada saxofonista y vocalista tejana Vanessa Collier, una de las grandes triunfadoras de la pasada edición del certamen.

No hubo momento para el descanso, pero sí para el disfrute y la diversión. Con el público totalmente entregado, los “Travellin’” alternaron temas propios de toda la vida con clásicos como “Let the Good times roll”, “Texas flood” o “You can leave your hat on” en un espectáculo sobresaliente con varios pasajes memorables, como el duelo de saxos entre Vanessa Collier y Alain Santos, los momentos de gran conexión entre los vocalistas lan Siegal y Jon Careaga o el emotivo recuerdo a Unax Cañibano, que “siempre está presente en el escenario”, como recordó su tío Aitor.

El domingo el guitarrista y cantante Skyler Saufley fue el encargado de abrir el programa dominical en el escenario Volotea. En su primera actuación en el Estado, el joven bluesman de Alabama, heredero de los sonidos de maestros del jump blues y del rythm & blues clásico, no tardó en contagiar las ganas de bailar con sus sofisticados ritmos swing y sus guiños a referentes como Guitar Slim, Lowell Fulson o T-Bone Walker.

Los seductores compases de Saufley dieron paso al blues de Chicago, estilo que fue puerta de acceso al rock & roll y el rythm & blues durante los años 50. La “Bilbao All Star Blues Band” hizo su segundo pase en el festival y desplegó una actuación vibrante. El armonicista Mark Hummel fue el invitado de excepción a la fiesta y acompañó a la veterana banda en el mítico “Got my mojo workin’”, de Muddy Watters, que puso el brillante colofón a tres jornadas de blues de altísimo nivel que congregaron a una masiva afluencia de público.


VOLOTEA BLUES CHALLENGE, CONCIERTOS DIDÁCTICOS Y CLASES DE BOOGIE-WOOGIE
Chino Swingslide Quartetfue la ganadora delVolotea Blues Challenge y será la representante del Estado en el European Blues Challenge 2027. Esta banda es la evolución del proyecto de Hernán Senra, uno de los referentes del blues en Barcelona. Con una formación que combina guitarra slide, contrabajo, batería y armónica, ofrece un blues eléctrico de composiciones propias, arraigado en la tradición, pero con una personalidad contemporánea. Tras una amplia trayectoria internacional y el reconocimiento obtenido en el European Blues Challenge 2013, el grupo destaca por la calidad de sus directos y una propuesta intensa y elegante.

El sábado por la mañana el auditorio del Museo Guggenheim Bilbao fue el escenario de la charla sobre pioneras feministas. Impartida porHéctor Martínez, esta conferencia, que se enmarca en el programa TopArte del Museo Guggenheim Bilbao, pretende “concienciar sobre el protagonismo que las mujeres tuvieron en la lucha contra la esclavitud como impulsoras de los movimientos abolicionistas, pero también como participantes en el Underground Railroad”. Este término hace referencia a la red clandestina de rutas secretas y casas de seguridad que estuvo activa en EEUU durante el siglo XIX Participan Mayka Edjole (voz) y Alex Caporuscio (guitarra).



Y el domingo por la mañana llegaron las esperadas clases de boogie-woogie, que pusieron de nuevo a bailar a los y las participantes bajo la dirección del profesor de la Escuela de Baile Swing de Portugalete, Carlos Etxebarria. Cientos de personas se reunieron en el Arenal para aprender los pasos y divertirse al ritmo de la música de los años 50.
